Ruta por Zamora 2012

Hola a todos los blogueros!! Mi amigo “Guti” quería compartir con todos vosotros, el último viaje que ha realizado con los compañeros del trabajo a su pueblo y las rutas que han realizado en un fin de semana, por si os es de interés.

Todo empezó hace dos años para celebrar la jubilación de una compañera…

….. y se le ocurrió celebralo en unos lugares que conoce muy bien, donde se junta la buena gastronomía y la historia.

“Empezamos saliendo de Madrid en los coches particulares (fuimos 16 personas) en dirección a San Cristóbal de Entreviñas (a 6 km de Benavente), casi 300km pero por autovía excepto los últimos 6km por la N630 (Ruta de la Plata).

Hicimos un descanso en Rueda para tomarnos un verdejo y una pulga de jamón en la bodega Palacios de Bornos.

Continuamos hacia el destino donde cenaríamos en casa de una amiga, productos y comida casera, picamos chorizo y salchichón casero, para cenar, sopas de ajo (calentitas y algo picantes como mandan los cánones), tortilla de patata, manitas de cordero, relleno de ternera y finalizamos con un estupendo arroz  con leche (de vaca, vaca) y unas maravillosas rosquillas de nata de las mismas vacas zamoranas.

Para dormir fuimos al mismo lugar que otras veces en una pedanía a 3km en Santa Colomba de las Monjas y que os recomiendo La posada del Palomar con una arquitectura típica de la zona, rodeadas de jardines, unas habitaciones de otra época a las que no les falta un detalle y donde Óscar nos trató como si fuéramos de la familia.

Por la mañana temprano regresamos de nuevo al pueblo para hacer una visita a pié, destaca la Iglesia con su retablo, luego recorrimos el pueblo visitando el ayuntamiento, el frontón, las piscinas, el caño de agua y las casas que aún quedan de adobe y tapial. Aprovechamos para comprar queso artesanal de oveja en la quesería que se encuentra a las afueras de San Cristóbal y donde José Manuel uno de los hermanos, nos aconsejó sobre los tipos de queso que tienen y terminó regalándonos un yogur y una cuajada de leche de oveja riquísimas y que yo en particular no había probado nunca.

A continuación nos fuimos a recorrer Benavente, la villa más importante de los Valles, donde, destaco pasear por la calle Herreros, la Rúa, el Ayuntamiento, el Hospital de la Piedad, la iglesia San Juan del Mercado, su iglesia más importante Santa María de Azogue y terminar con las vistas de la comarca desde la Mota junto al Castillo. Una visita obligada es comprar carne y embutidos en la Carnicería de Toño, donde su dueño nos da a degustar sus productos y todas las facilidades del mundo y cuyos precios ya nos gustaría en Madrid, os recuerdo que Zamora que yo sepa tiene dos variedades de Ternera de las más importantes del país la Alistana y la Sanabresa.

Mientras que otros podemos esperar en el bar Mediterráneo, donde Carmen y José nos ponen un gigantesco pincho de tortilla.

Ahora nos toca visitar Astorga (a unos 60km y en la provincia de León), cierto es que el tiempo se nos fue de las manos y la ruta programada, no la pudimos realizar y tuvimos que ir por la autovía para ganar tiempo, pero que os la describo:

Después saldremos hacia Astorga por carreteras comarcales para visitar (según se vaya viendo) el Dolmen del Tesoro (unas piedras poco cuidadas) en Manganeses de la Polvorosa, el Castro de las Labradas o el aula Arqueológica en Arrabalde y el Campamento Romano Petavonium en Rosinos de Vidriales.

Era importante ver la Catedral y el Palacio Episcopal de Gaudí con la luz del día.

La comida era en el pueblo de Castrillo de los Polvazales (a solo 8km de Astorga), donde si o si teníamos que comer un cocido maragato, lo hicimos en un estupendo restaurante llamado Entrepiedras, que reservamos con anterioridad y por solo 18€ degustamos de un sabrosísimo cocido, las tradicionales natillas caseras, pan, café, agua y vino (os recomiendo el vino joven del Bierzo que tienen).

Para bajar la comida fuimos a visitar de nuevo la ruta romana de Astorga, donde por 2,5€ por visitante una guía nos descubrió esta época romana de la ciudad, la visita fueran algo más de dos horas y recorrimos edificios, murallas, mosaicos, termas, e incluso las cloacas que aún se utilizan como alcantarillado. El museo romano para otro momento, ya estaba cerrado. Como no podría ser de otra manera se compraron chocolates, mantecadas y hojaldres.

      

De regreso de nuevo a San Cristóbal, nuestros amigos Marcelino y familia nos invitaron a cenar unos pimientos morrones de los Valles y patatas que ellos mismos plantan, regado con vino de la cosecha propia de Melchor, otro vecino. Marcelino te damos las gracias por el detalle y por lo exquisito de los productos de tu huerta.

De nuevo en casa de nuestra anfitriona nos tomamos el chocolate de hacer de Astorga, mojado con pan y manteca tostado en la lumbre.

Es cierto que algunos antes de ir a dormir de nuevo al Palomar nos fuimos a tomar unos Gin-tonics al Pub-bar Eclipse y disfrutar de la compañía de Manolo y otros amigos del pueblo.

El domingo tras desayunar, como hay que desayunar, dejamos La Posada y partimos de regreso hacia Madrid  por la A6, pero nuestra aventura no ha terminado, nos desviamos en San Cebrián de Mazote (ya provincia de Valladolid) para que Elena la guía  nos explicase con detalle la iglesia prerrománica del siglo X que allí tienen escondida entre los Montes Torozos.

A continuación nos trasladamos a 8km y visitar la Villa del Libro en Urueña, con una visita guiada por esta histórica población medieval y su curiosidades, aunque tengo que decir que el centro e-Lea y el museo del cómic lo haré en otro momentos con mis hijos. En la librería enológica Museo del Vino, la encantadora Mary nos había preparado una cata de cuatro vinos exquisitos de la Bodega Legaris, junto con José el sumiller (del que aprendimos a querer más el vino), un verdejo con DO Rueda, y otros tres DO Ribera del Duero, Tempranillo, un roble, un crianza (mi favorito) y un reserva, con dos tapas  (croquetas caseras de boletus y mini bocatín de chorizo frito).

Para comer teníamos reserva en el Pago del MarFeliz  , donde antes cada uno ya había elegido su primer y segundo plato, todo casero, todo incluido por 13€, yo particularmente probé las patatas a la importancia, las alubias con chorizo, y el filete de buey, todo muy rico, de calidad y en su proporción, el vino de Toro (a petición mia aunque es el que ponen habitualmente).

Después de la sobremesa última parada de nuevo en Bodegas Yllera para comprar el nuevo verdejo frizzante que está de moda.

Fin de la excursión.

Espero que os haya gustado y que os apetezca hacer en algún momento.”

José Luis García Gutiérrez.

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Un pensamiento en “Ruta por Zamora 2012

  1. Pingback: Ruta por Zamora, 2012 - Castrillo de los Polvazares

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